Autoescuelas, Blog, Carné de conducir, Drivel

¿Cómo superar los nervios ante el examen de conducir?

Los nervios ante el examen de conducir son siempre una muestra normal de la inseguridad a la hora de enfrentarse a una prueba. Asombra ver que el 80% de los alumnos aprueban el examen teórico a la primera y en cambio el práctico solo un 40%.

Los nervios pre examen de conducir muchas veces viene relacionado con que no hay fechas disponibles o las ganas de sacárselo pronto y rápido para poder ir de vacaciones con su propio vehículo. Otras veces porque se ha suspendido anteriormente y se tiene “miedo”. O porque no se está acostumbrado a sentirse observado o que habrá que hacer un esfuerzo económico más si se suspende.

Existen una serie de estímulos negativos que hacen que los alumnos, a la hora de examinarse, entren en pánico. Estos síntomas provocan más nerviosismo, así como reducen la capacidad de toma de decisiones correctamente o disminuyen los reflejos y la atención durante la conducción. Éstos pueden ser: temblor de piernas, dolor de estómago o nauseas, sudores fríos…

Pero… ¿Cómo controlarlos?

En la mente están el 90% de las causas por las que se suspende ya que la mente es la que nos controla completamente. En ella se encuentran todos los trucos que podamos darte para aprobar el examen de conducir práctico. Pero tendrás que ser fuerte mentalmente para controlarla.

Por lo tanto, la respuesta a la pregunta, ¡es que si! Aquí te damos una serie de trucos para que llegues a tu examen práctico con la mayor tranquilidad posible:

  1. Formación: no importa cuánto tiempo estés recibiendo clases prácticas ni el número de ellas que lleves a tus espaldas. Lo que importa es que conozcas el coche con el que te examinas a la perfección y que lo bordes en las clases previas al examen. Conoce lo máximo que puedas las distintas zonas del examen y aplica los conocimientos aprendidos en el teórico. Muchos de los alumnos no saben identificar las señales de tráfico durante la conducción. Aprovecha la semana previa al examen para dar forma a esos pequeños errores que has ido cometiendo con anterioridad.
  2. Técnicas de autocontrol: pueden ser vitales a la hora de tomar decisiones y así no cometer errores graves. Hay que ser positivos para que la mente realmente se crea que puedes lograrlo. Repítete en voz alta y varias veces que vas a aprobar. Acércate a personas que te suban la autoestima y te den seguridad. Distraerse con otros temas siempre viene bien. Respirar hondo y lento para bajar pulsaciones te ayudará a calmarte un poco.
  3. Relajación muscular: siéntate en el bordillo donde estás esperando al examinador y cierra los ojos. Es importante intentar evadirse de lo que ocurre a nuestro alrededor. Relaja cada uno de tus músculos empezando por los pies, yendo de uno en uno intentando sentirlos hasta llegar a la cabeza. Y ahora toca imaginarte en un lugar tranquilo, relajado, pacífico y siente que estás ahí. Sigue respirando hondo y profundo y verás como tu nerviosismo disminuye por momentos.
  4. Dormir bien la noche anterior: dormir bien es un factor determinante a la hora de prestar el 100% de la atención a la carretera y a las indicaciones del examinador. Tómate una tila antes de dormir para cerciórate de que vas a descansar. Evita tomar café antes del examen ya que te estimulará los nervios.
  5. Las prisas no son buenas consejeras: no vayas con la hora justa. Ve con tiempo de sobra para poder hacer las técnicas de relajación muscular y de autocontrol anteriormente mencionadas y no sufrir de sobresaltos innecesarios adicionales.
  6. Ten confianza en ti mismo: has estado practicando y puliendo errores, ¿porqué no vas a poder aprobar a la primera? Conoces el coche perfectamente, las zonas del examen, y la teoría. Conduce como si llevases toda la vida haciéndolo, confía en tus habilidades y recuerda divertirte conduciendo.

Desde Drivel App te recomendamos todos estos consejos para que llegues a tu examen tranquilo y controlando esos nervios. Pero, sobre todo, ¡no te preocupes! Puedes repetir el examen las veces que lo necesites y no es obligatorio sacárselo a la primera.

¡Buena suerte!